La destrucción ambiental fue clave para que se propagase el coronavirus

El origen del COVID-19 está relacionado con el comercio ilegal de animales salvajes en China, donde aparecieron los primeros casos de esta enfermedad, pero también con la destrucción de los ecosistemas naturales.

Los coronavirus son una amplia familia de virus que usualmente solo afectan a los animales, pero en el caso del COVID-19 se trata de una zoonosis: la transmisión de un virus que pasa de un animal (en este caso, un murciélago) a un ser humano.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) alerta en un informe que «el 60% de las enfermedades humanas infecciosas conocidas son de origen animal (animales domésticos o salvajes), al igual que un 75% de enfermedades humanas emergentes».

Para que el nuevo coronavirus se propague, la destrucción ambiental fue clave. La deforestación del sudeste asiático desde hace más de 30 años, la urbanización y la segmentación de los bosques han generado un profundo desequilibrio dentro de ese ecosistema.

La fauna, frente a la destrucción de su hábitat natural, se ve obligada a migrar y a encontrar refugio en las construcciones humanas o junto a otras especies. Al destruir los bosques y las selvas para poner en su lugar asentamientos humanos, la barrera con la fauna silvestre desaparece.

Las enfermedades zoonóticas como el coronavirus adquieren nuevas cepas y tienden a avanzar con mayor facilidad al entrar en contacto con las poblaciones humanas.

Pero esto no solo ocurre en China. El MERS, el SARS y el ébola también son consecuencia del daño causado en el planeta y la pérdida de biodiversidad. Otro ejemplo de que la crisis climática trae aparejado el incremento de enfermedades es el caso del dengue en Argentina, que actualmente afecta a la mitad de la población mundial.

«Los cambios en las condiciones climáticas que han ocurrido desde 1950 facilitan la transmisión del virus del dengue a través de los mosquitos Aedes, así como el incremento del riesgo de contraer la enfermedad”, señaló Antonio Guterres, el Secretario General de la ONU.

Para tomar consciencia de esta crisis planetaria, la OMS plantea el concepto de “una salud”, que propone que el bienestar de las personas depende directamente de la salud de los animales y de la salud ambiental.

Recordemos que la destrucción ambiental acelerada a causa de las acciones humanas sucede en todo el planeta y la necesidad de un cambio es urgente. Los incendios en la Amazonía del pasado 2019 son un ejemplo de ello, así como lo es la pérdida de bosques en Indonesia debido a la plantación de aceite de palma, utilizado para fabricar cosméticos, alimentos procesados y biodiesel.

La solución para evitar futuras pandemias, sin duda está relacionada con el cuidado del planeta Tierra y de todos los seres que lo habitan.

Celeste Condoleo | La Bioguia

Desacuerdo de las organizaciones ambientalistas al retraso de la Cumbre del Clima

Ante la noticia de ayer en la que se anunciaba el retraso de la Cumbre del Clima COP26 a 2021, en un inicio prevista para noviembre de 2020, las organizaciones ambientalistas consideran que la acción climática no puede esperar. 

Las organizaciones consciente del momento tan difícil que estamos atravesando como sociedad, pero esto no puede servir de excusa para dejar de lado la lucha frente a la crisis climática. Los países industrializados no deben utilizar el retraso para demorar la adopción de medidas urgentes y proporcionar financiación para la emergencia climática a los países empobrecidos del Sur Global.

Dada la preocupante situación de crisis sanitaria mundial producida por el coronavirus, Amigos de la Tierra entiende que las negociaciones de la ONU sobre el clima en Glasgow se hayan retrasado. Es primordial hacer todo lo posible para salvar vidas y proteger a la población más vulnerable que más sufrirá las consecuencias de esta crisis. Sin embargo, es necesario ser consciente de la magnitud de la crisis climática y sus consecuencias sobre las poblaciones más vulnerables. Es el momento de dar un giro a las políticas y centrarlas en la justicia social y ambiental, para dar respuesta tanto a la crisis sanitaria como a la crisis ecológica y social, todas ellas relacionadas. Por este motivo desde Amigos de la Tierra reclaman la adopción de medidas urgentes de reducción de emisiones y financiación y protección para los países más vulnerables.

Debido a la urgencia de la crisis climática, Amigos de la Tierra considera necesario llevar a cabo la COP26 en la primera mitad del año 2021, y que la COP27  siga ocurriendo como estaba previsto. Las conversaciones sobre la emergencia climática deben celebrarse tan pronto como sea seguro, siendo esencial que se lleven a cabo sobre la base de que los países del Sur global puedan asistir plenamente y exigir las medidas consideradas necesarias. La participación de estos países, de la sociedad civil, que ya se vio mermada en la COP25 por el cambio de ubicación, personas expertas y activistas debe ser primordial.

La cara verde de la crisis del COVID-19

Por Eduardo de Miguel | Director de la Fundación Global Nature

  • Lo más importante es salir de esta crisis sanitaria, social y económica, pero cuando lo hagamos, estaría bien aprender sobre el impacto que nuestro comportamiento tiene en el medio natural, en nuestra biodiversidad que es nuestro mayor valor, y cuya destrucción, según la ciencia, está en el origen de esta pandemia
  • Ni los ecologistas más radicales podrían soñar con una medida así: parar la actividad humana en plena época de reproducción y floración de nuestras especies de fauna y flora.

En estos días de reclusión, donde lo importante es salvar vidas a contrarreloj, gestionar las repercusiones sociales y económicas, todos buscamos el lado positivo para poder sobrellevar mejor estas difíciles decisiones. Y desde Fundación Global Nature queremos aportar granos de arena, usando nuestras herramientas para ofrecer información, mostrar cierta cotidianidad y animar al ciudadano con campañas como #LaPrimaveraSiempreLlega en redes sociales, en la que animamos a compartir los primeros síntomas de esta estación, para dar ánimo y recordar que, al final, la vida siempre se abre paso. Pero, también queremos aportar nuestro grano de arena con una reflexión que nos parece esencial, para que exista un antes y un después en la manera que percibimos el impacto de nuestra actividad cotidiana sobre el medio ambiente. No sólo en cambio climático, que también, sino principalmente en uno de los pilares fundamentales de nuestro medio ambiente y que es la base de nuestra vida: la biodiversidad.

En una tribuna publicada este fin de semana, los científicos nos recordaban que lo mejor es rodearnos de ecosistemas saludables, funcionales y ricos en especies. Y nos sentimos plenamente identificados con estas reflexiones de Fernando Valladares: “Con la simplificación a la que sometemos los ecosistemas, eliminando especies y reduciendo procesos ecológicos a su mínima expresión, estamos aumentando los riesgos para la salud humana a gran escala (…) Para reducir la aparición de nuevos brotes de virus, la producción de alimentos tiene que cambiar radicalmente. La autonomía de los agricultores y un sector público fuerte pueden frenar los problemas ambientales y las infecciones descontroladas. Es muy conveniente introducir diversidad en las variedades de ganado y cultivos en una reestructuración estratégica, tanto a nivel de granja como regional”.

Ahora vamos a ver las repercusiones de nuestra actividad y presencia en los espacios naturales, al pararla y dejar de movernos. La recuperación de nuestra biodiversidad va a ser evidente y el impacto va a ser mayor porque esta época coincide con los meses de marzo y abril, plena época de reproducción o floración de nuestras especies de fauna y flora. Ni los ecologistas más radicales podrían soñar con una medida así.

No somos conscientes de nuestro impacto en general. Cojamos un ejemplo como actividad cotidiana, digamos conducir y sólo una parte de lo que esto supone: los atropellos. Analicemos someramente los impactos que los atropellos por tráfico rodado tienen sobre numerosas especies. Quizás tengamos una noción de lo que supone para una especie emblemática como el lince ibérico: los atropellos son la principal causa de muerte en esta especie, actualmente, con 29 linces muertos en 2018 y, al menos, de 23 linces en 2019. Podemos estar hablando de cerca del 5% de la población total de la especie.

Y estos atropellos habría que sumar los derivados de las líneas férreas y, en especial, las de alta velocidad.

Este es sólo un minúsculo ejemplo. No existen datos fiables ni comunes para España más generales. Portugal, en cambio, a través del proyecto europeo LIFE LINES recopiló en 2019 más de 83.000 atropellos, destacando 21.000 paseriformes, 16.000 mamíferos carnívoros y 13.000 anfibios. Por su parte, el Institut Català d’Ornitologia (ICO) recoge información sobre siniestralidad en aves y otros vertebrados en Cataluña y Andorra y recoge cerca de 1.500 observaciones al año, donde un 48% son de mamíferos, un 35% de aves, un 12% de reptiles y un 5% de anfibios. Otros estudios, para la isla de Lanzarote y sólo como otra muestra más, recogen la muerte anual de 7.000 aves por el tráfico rodado en una isla de tamaño medio.

Se nos olvida a menudo también la biomasa de insectos que chocan contra nuestros coches, trenes y aviones. Estudios realizados en los Países Bajos han revelado la muerte de 1,6 billones de insectos al año sólo en este país. Aunque los datos no sean exactos, las cifras son abrumadoras y las consecuencias para el equilibrio de los ecosistemas y de las producciones agrarias son incalculables.

Con todas estas cifras y pensando en que la reducción del tráfico en este obligado parón puede estar en más del 70%, ¿podemos hacernos una idea de lo que supondrá para muchas especies? Y hemos analizado una gota del océano verde que se está creando mientras estamos en casa. Lo fundamental, por tanto, es dedicar parte de nuestro tiempo a valorar lo que supone la forma de vida actual, las pérdidas diarias en riqueza natural para buscar una nueva gestión cotidiana y crear un modelo futuro de movilidad que cambie nuestro impacto sobre nuestro patrimonio natural. Recordemos que ya hay un millón de especies en peligro de extinción.

En resumen, sin olvidar lo importante de este momento que es salvar vidas y gestionar la crisis, queremos hacernos consciente de que nuestra actividad laboral y de ocio tiene un efecto de perturbación considerable en el medio natural y sobre muchas especies, principalmente en épocas de reproducción como en la que estamos ahora. No sólo en espacios naturales emblemáticos, también para especies de áreas urbanas. El cierre decretado de parques y jardines, así como de playas y otras zonas costeras en todos los municipios españoles, en plena época de reproducción supondrá un alivio extraordinario para una parte de nuestra fauna. No podemos ignorarlo y quizás los beneficios que arrojen este parón nos hagan conscientes de lo importante que es crear un nuevo patrón de comportamiento.

Esta crisis sanitaria nos ha pillado desprevenidos, pero saldremos de ella y cuando lo hagamos, debemos hacerlo reforzados, sabiendo que nuestra mayor responsabilidad será aprender y pasar a la acción. Y en ese aprendizaje debe entrar el análisis del impacto de nuestro comportamiento en el medio natural, en el cambio climático, en las especies que nos rodean y sus hábitats, que son nuestro mayor valor. Es prioritario sacar conclusiones para promover una movilidad y una presencia del ser humano en el territorio de una manera coherente con lo que nos sustenta y nos alimenta, la biodiversidad.

En memoria de las enseñanzas de Félix Rodríguez de la Fuente

Artículo de opinión | Por Javier Ruiz

Las carroñeras como ejemplo icónico: el padre de la conservación nos ayudó a evidenciar que las diferentes especies contribuyen a nuestro bienestar y a nuestra economía, y hoy es necesario demostrar que todas y cada una de las piezas son clave en el puzle agrario.

Félix Rodríguez de la Fuente nos enseñó a amar nuestro patrimonio natural. Nos explicó cómo funciona nuestro medio natural, en el que agricultores y ganaderos han convivido durante milenios con la fauna ibérica y han dado forma al territorio con sus usos, generando hábitats de alto valor. Y en pleno siglo XXI ese legado de Félix, que nos permitió entender y admirar nuestro patrimonio natural, es más necesario que nunca. Debemos evidenciar que las especies contribuyen a nuestro bienestar y a nuestra economía, demostrar que todas las piezas son clave en el puzle agrario.

Un ejemplo icónico, las aves carroñeras, es decir, buitres leonados, buitres negros, alimoches o quebrantahuesos han visto su existencia comprometida debido a su mala reputación. Pero el padre de la conservación, el gran Félix Rodríguez de la Fuente, nos hizo admirar y valorar la labor de estas increíbles aves.

Ejemplo de este deber es una de las últimas acciones en las que nos hemos embarcado junto a otros muchos, piezas fundamentales también en el puzle de la conservación. Técnicos y agentes medioambientales de la Junta de Comunidades de Castilla la Mancha, Naturgy, Fundación Global Nature, consultores (Biodiversity Node, Màquia, SECIM, expertos en aves carroñeras), Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, GREFA, IREC, ganaderos, y varios voluntarios hemos participado de esta experiencia que parte de la necesidad de capturar de manera eficaz y segura a los individuos. En total, más de 25 personas.  En la Comarca de Molina de Aragón (Guadalajara), donde reside una de las mayores poblaciones de buitre leonado la península ibérica, este grupo variopinto ha marcado 17 ejemplares de buitre leonado, de los cuales 8 de ellos han sido equipados con un emisor GPS para conocer sus movimientos de dispersión, área de campeo y dificultades en sus hábitos diarios.

El buitre leonado es un ave de más de 2’6 metros de envergadura y casi diez kg de peso que sobrevuela el cielo en busca de su alimento, la carroña. Se guía por urracas, cornejas, grajillas, alimoches y cuervos, primeros invitados al festín cuando muere un animal. Después, el buitre transforma esa carroña y evita así la propagación de enfermedades, recicla la materia orgánica, lo que supone una labor imprescindible para cerrar el ciclo de la materia. Es, además, aliado de las poblaciones agrarias desde tiempos inmemoriales y está estrechamente ligado a la actividad pastoril. Sin embargo, en el pasado reciente su papel se ha menoscabado y su labor ha sido, a menudo, menospreciada.

Estudiarlos es necesario para conocerlos mejor, para entender el funcionamiento de sus poblaciones y del hábitat del que dependen y para evitar desastres como los ocurridos por ejemplo en India, Nepal o Pakistán, donde las especies de buitres cayeron en tan solo 10 años un 95% debido a una intoxicación provocada por el diclofenaco, un antinflamatorio presente en las vacas muertas de las que se alimentaban y que evitaba la artritis de estos mamíferos pero que envenenaban a las aves carroñeras.

A la búsqueda de los buitres

El día de la captura, especialistas en captura y marcaje de Fauna Silvestre del Ministerio, el equipo veterinario GREFA e investigadores del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC) fueron los responsables de tomar muestras genéticas, hematológicas, microbiológicas y biométricas, en el marco de un proyecto que ha puesto en marcha Naturgy como parte de su Plan de acción de conservación de la  biodiversidad, asociado al funcionamiento de sus parques eólicos en la zona, coordinado por Biodiversity Node y Fundación Global Nature.

La captura no fue fácil, desde las 8 de la mañana de aquel día hubo que esperar (a que las condiciones meteorológicas fueran adecuadas, a que la jaula estuviese cebada y lista, sin presencia de humanos detectables por los buitres, …) hasta que a las 15.00 todo estuvo listo y 17 buitres fueron objeto de captura, marcaje y toma de muestras. En las pocas horas que quedaban hasta la puesta de sol todos los ejemplares fueron marcados mediante marcas alares y anillas de PVC/metálicas. Se seleccionaron 8 ejemplares adultos en reproducción para instalarles además el emisor GPS. Era importante acabar primero con esa tarea para que pudieran regresar a sus nidos, ya que estábamos en época de cría y debían de volver cuanto antes a relevar a su pareja. Una vez marcados y liberados los buitres adultos, se procedió a realizar el marcaje y toma de muestras de los individuos inmaduros. El Sol se desvanecía en el horizonte y la luz cada vez era más escasa. 17 buitres marcados ya regresaban a sus cortados rocosos y lo que no sabían es que gracias a ellos se recopilará información de gran valor para conocer mejor a esta especie tan importante para la salud del medio natural.

Y hoy, 40 años después de la muerte del Félix aún nos acordamos de él cuando hacemos este tipo de trabajos, porque fue él quien nos enseñó a valorarlos y quien nos inspiró para trabajar en la conservación de estas especies. Porque es un trabajo imprescindible para el beneficio y el futuro global. Para todos.

Los buitres leonados eran la mejor política sanitaria de nuestros campos. De esta manera, los buitres y los labradores, aquella gran población rural española formaban como un todo que se ayudaba en yo te doy proteínas y tú me limpias mis campos de podredumbres. Pero, amigos míos, los mulos y los burros, y las mulas, y todo el ganado de labor, ha sido sustituido por los tractores. La ganadería lanar ha disminuido enormemente y se estabula porque nadie quiere ser pastor. Los niños ya tienen muy pocos amigos que sean viejos caballos píos, de piel tachonado de manchas, que un día se morían y se los comían los buitres. Es otro el idioma, es otra la poesía, es otra la música del campo.

Félix Rodríguez de la Fuente

Organizaciones ecologistas solicitan Propuestas ambientales para los primeros 100 días del Gobierno

  • Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/BirdLife y WWF se reúnen con la Vicepresidenta para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico para solicitar que el Gobierno aborde los mayores retos ambientales a que se enfrenta nuestro país.
  • Las cinco grandes organizaciones ambientales entregarán esta mañana a Teresa Ribera un documento con 30 propuestas que, a juicio de estas organizaciones, el Gobierno debería poner en marcha en los primeros 100 días de su mandato.

Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/BirdLife y WWF se reúnen esta mañana con la Vicepresidenta para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, Teresa Ribera. Las organizaciones solicitan al Gobierno que aborde los mayores retos ambientales a los que se enfrenta España y que lidere a nivel europeo las políticas más avanzadas en defensa de la naturaleza y las personas.

Para las cinco organizaciones, el nuevo Gobierno de coalición llega en un momento en el que las crisis ecológica y climática resultan evidentes y en todo el planeta aumentan los llamamientos para inclinar la balanza en favor de la sostenibilidad y de un sistema económico más justo.

Así, han entregado hoy a Teresa Ribera un documento con las propuestas ambientales para los primeros 100 días de Gobierno. Este documento recoge treinta propuestas en diez bloques que, a juicio de las organizaciones ambientales, el Gobierno debería poner en marcha en los primeros cien días de su mandato para recuperar el tiempo perdido y avanzar con decisión en la necesaria transición ecológica.

Los propuestas se enmarcan en cinco temáticas: nuevo marco para la transición ecológica, nuevo modelo de desarrollo, residuo cero, emergencia climática y calidad de vida.

Para abordar el nuevo marco para la transición ecológica las organizaciones ecologistas ven necesario sentar las bases de una transición ecológica eficaz, eficiente y justa, así como anunciar una ley de fiscalidad ambiental.

Respecto al nuevo modelo de desarrollo han identificado medidas concretas para abordar la necesidad de iniciar la transición hidrológica, sentar las bases de una política agraria, alimentaria y rural sostenible, y poner en marcha medidas urgentes para frenar la pérdida de biodiversidad.

Con el objetivo de residuo cero, el documento recoge acciones para impulsar un modelo productivo basado en la reducción del consumo de recursos materiales con especial atención a las políticas de residuo cero.

Para hacer frente a la emergencia climática insisten en una Ley de Cambio Climático y Transición Energética más ambiciosa, aprobar un Real Decreto de acceso y conexión a la red eléctrica y una ley de movilidad sostenible y financiación del transporte público. Asimismo, el documento presenta propuestas para que España lidere la lucha contra el cambio climático en la Unión Europea.

Por último, las han considerado propuestas para la calidad de vida, dirigidas a frenar la contaminación y reducir el uso de sustancias peligrosas.

Documento completo: Propuestas ambientales para los primeros 100 días de Gobierno

 

Teresa Rodríguez  | Amigos de la Tierra

Roberto Herreros | Ecologistas en Acción

Conrado García | Greenpeace

Olimpia García | SEO/BirdLife

Nylva Hiruelas | WWF

Gloria reivindica su espacio y apremia al gobierno a adaptar la Ley de Costas

Tras el paso de uno de los temporales más importantes de la historia reciente de nuestro país, SEO/BirdLife recuerda que es urgente adaptar la Ley de Costas para responder cuanto antes a los efectos del cambio climático.

La borrasca Gloria, que ha arrasado el Delta del Ebro, es el último fenómeno meteorológico que demuestra que el cambio climático es una realidad. SEO/BirdLife solicita al Gobierno que se pongan en marcha los mecanismos necesarios para adaptar la Ley de Costas.

“La borrasca Gloria nos ha mostrado cómo se presenta el futuro para España. El mensaje ha sido claro: sobra hormigón y falta naturaleza. Necesitamos actuar rápido en nuestra costa, pero debemos hacerlo con la vista puesta en el medio y largo plazo. Sabemos que con el cambio climático la línea de costa se moverá año a año y que nos vamos a enfrentar a fenómenos climáticos cada vez más extremos”, declara Asunción Ruiz, directora ejecutiva de SEO/BirdLife.

SEO/BirdLife valora muy positivamente que la reforma de la Ley de Costas sea uno de los compromisos del Gobierno entre PSOE y UP. Asimismo, la ONG reconoce el compromiso del Ejecutivo al haberlo recogido en la Declaración de Emergencia Climática y Ambiental tanto la reconsideración de los regímenes jurídicos de la costa y del mar, como la elaboración de una Estrategia para la Protección de la Costa Española. No obstante, el Gobierno todavía no ha explicado el calado de los cambios que quiere acometer y a juicio de la SEO/BirdLife debe ser grande.

“Tenemos que dejar de ver la costa como un buen lugar para poner apartamentos y verlo como hábitats muy frágiles y estratégicos que además se verán muy modificados por el cambio climático. Tenemos que dejar más espacio a playas y dunas, empleando soluciones basadas en la naturaleza que se han demostrado resilientes a los fenómenos meteorológicos extremos. A partir de esa premisa podemos planificar cómo podemos aprovechar esos espacios los seres humanos”, apunta Ruiz.

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Ante temporales cada vez más intensos y frecuentes, el aumento del nivel del mar, la falta de aportes de sedimentos de origen fluvial, el alto grado de urbanización de la costa y la alteración profunda de la dinámica costera (dragados, playas artificiales, regeneración de playas, espigones, retención de sedimentos en embalses, desarrollos urbanísticos, industriales y portuarios), SEO/BirdLife considera necesario hacer profundos cambios en la política costera que incluya:

1. Ampliar la superficie y número de espacios protegidos litorales con el objeto de proteger los hábitats litorales naturales que aún persisten.

2. Desarrollar herramientas que ya existen en la legislación como son el Catálogo Español de Hábitat en Peligro de Desaparición y la Estrategia Estatal de Infraestructura Verde y de la Conectividad y Restauración Ecológicas.

3. Aprovechar la década de la restauración declarada por Naciones Unidas y aprobar un Plan de Restauración Ecológica del Litoral que establezca los mecanismos administrativos, financieros y legales necesarios para liberar el Dominio Público Marítimo Terrestre (DPMT) de construcciones ilegales o en desuso de forma rápida y así restaurar los espacios naturales destruidos.

4. Acordar una nueva definición del DPMT con una perspectiva de futuro teniendo en cuenta los escenarios de cambio climático en un acto de solidaridad intergeneracional.

5. Dotar económicamente la Estrategia de Adaptación de la Costa al Cambio Climático de forma que pueda ejecutarse de forma eficaz y eficiente.

6. Recalificar a suelo rústico de protección todos los suelos urbanizables no desarrollados en los primeros 500 metros de la costa.

7. Establecer mecanismos de gobernanza que permitan una actuación unitaria de todas las administraciones públicas competentes.

8. Auditar la necesidad, la resilencia y el coste que tendrá su mantenimiento en un escenario de subida del nivel del mar, y un aumento de fenómenos meteorológicos extremos, de todas las infraestructuras presentes en el litoral (incluidos puertos e instalaciones de acuicultura) y próximas a la línea de costa incluidos los paseos marítimos. En un segundo paso deberá evaluarse si es necesario proteger, eliminar o cambiar de ubicación alguno de estos elementos.

9. Aprobación de un plan de regeneración de playas que incluya criterios de gestión ecológica de playas que primen su carácter natural al estético (por ejemplo los restos de posidonia depositadas por el mar en las playas y retirados por los servicios de limpieza municipales son útiles para fijar las dunas que protegen la costa de los temporales).

10. Aprobación de un plan de gestión de los sedimentos que deberían ser arrastrados por los ríos hasta el mar para garantizar las necesidades de los deltas y de las playas.

Juan Carlos Atienza, responsable de Gobernanza Ambiental de SEO/BirdLife considera que “con borrascas como Gloria se corre el riesgo de culpar de las desgracias a la mala suerte o al cambio climático cuando toda la responsabilidad es de los seres humanos que llevan decenios artificializando y maltratando nuestra costa. Sin duda, las malas decisiones basadas en la búsqueda de beneficios a corto plazo tendrán un gran coste económico en los nuevos escenarios de cambio climático. La buena noticia es que sabemos qué tenemos que hacer y que la naturaleza puede ayudarnos”.

Las empresas ‘Marca España’ suspenden al informar sobre su impacto ambiental

  • Un informe de Greenpeace evalúa a 23 grandes empresas y ninguna cumple plenamente la Ley 11/2018 de Información No financiera y Diversidad
  • Las empresas “Marca España” ocultan en su reporte los errores, infracciones, multas y escándalos en los que se ven involucrados
  • La falta de un desarrollo reglamentario de la Ley 11/2018 compromete los objetivos del actual Gobierno de reducción de emisiones, economía circular o conservación de la biodiversidad

Coincidiendo con la reunión del Foro Económico Mundial en Davos, Greenpeace ha lanzado hoy el informe La “Marca España” ante el reto de la emergencia ambiental, en el que se analiza el grado de cumplimiento de la Ley 11/2018 de Información No Financiera y Diversidad (1). Esta norma, aún poco conocida, obliga a las grandes empresas a informar a sus accionistas y a la sociedad sobre aspectos no financieros, algo necesario para poder determinar el impacto de la actividad empresarial en temas como igualdad, inclusión, sostenibilidad, lucha contra la corrupción y el soborno o fiscalidad.

El informe evalúa exclusivamente los aspectos medioambientales, siempre desde el enfoque de que la legislación obliga a las empresas a reportar siguiendo estándares internacionales sobre los efectos actuales y previsibles de las actividades de la empresa en el medio ambiente, y en particular sobre sistemas de gestión ambiental, contaminación, economía circular, prevención y gestión de residuos, uso sostenible de los recursos, lucha contra el cambio climático o la protección de la biodiversidad. Se ha evaluado a 23 grandes empresas españolas muy conocidas por la ciudadanía (2), representantes de diferentes sectores económicos (petróleo y gás, eléctrico, construcción, finanzas, aviación, textil, distribución y agroalimentario). El análisis se ha centrado principalmente en los reportes ofrecidos en los propios “Estados de Información No Financiera” elaborados por cada una de estas empresas en el ejercicio 2018 (3).

Según los diferentes sectores económicos analizados, el informe de Greenpeace concluye que:

Ninguna de las empresas analizadas cumple plenamente con la Ley 11/2018 de información no financiera. Las grandes empresas españolas suspenden en materia de información sobre medio ambiente: la media de las 23 compañías analizadas no supera los 35 puntos sobre 100.
Las industrias cárnicas y el sector aéreo son los que peor cumplen la norma.
Según los indicadores analizados, las empresas reportan mejor sobre su política y sistema de gestión (41,12 puntos sobre 100) y energía (39,95 puntos sobre 100), y peor sobre contaminación atmosférica, acústica y lumínica (14,21 sobre 100) junto con cadena de suministro (27,05 sobre 100).
Como en otros estudios similares, los sectores sujetos a un mayor escrutinio por parte del regulador los mercados de carbono) se acercan más al cumplimiento de la Ley 11/2018. Así, se da la paradoja de que los sectores más contaminantes, el eléctrico y el de los combustibles fósiles, son los que presentan más información.
“En general, el reporte de las empresas Marca España se centra más en ofrecer una imagen (muchas veces errónea) de ‘sostenibilidad’ que en asumir una obligación real de rendición de cuentas bajo los principios de rigor y transparencia”, ha declarado Miguel Ángel Soto, portavoz de Greenpeace. “La ley obliga a las empresas a hacer una descripción completa de los impactos, con información rigurosa sobre la identificación de riesgos derivados de su actividad, tanto generales como desglosados por instalaciones y por países. Sin embargo, las grandes empresas ocultan sus errores, infracciones, multas y escándalos, o infravaloran los impactos negativos”.

El contraste entre las obligaciones establecidas en dicha ley y el desempeño de las empresas en el reporte, ponen en evidencia que el sector empresarial no está realizando una correcta rendición de cuentas como exige la ley.

El sector financiero no explica ni desagrega por países el impacto ambiental de sus inversiones en los sectores del carbón, el petróleo, el gas o la industria agropecuaria responsable de los incendios en Brasil. La industria cárnica no describe el impacto de toda su cadena de valor, desde la deforestación producida en otras latitudes para la producción de soja destinada a la fabricación de piensos, hasta la contaminación de los acuíferos en las regiones españolas invadidas por explotaciones de ganadería industrial. Y el sector textil no tiene en cuenta en su reporte el impacto para los recursos naturales del consumo masivo de ropa de temporada y los impactos de sus procesos de producción.

“Ante el estado de Emergencia Climática y crisis de Biodiversidad que vivimos, el sector empresarial español no se ha tomado en serio la medición real del impacto ambiental de su actividad y la correcta rendición de cuentas” ha añadido Soto. “Para abordar esta crisis es clave avanzar en la correcta asunción de su papel en la sostenibilidad, superando la fase de los compromisos voluntarios, la adhesión genérica a acuerdos y pactos internacionales o la responsabilidad social corporativa”.

El análisis también concluye que es urgente un desarrollo reglamentario de la Ley 11/2018 de Información no Financiera y Diversidad que clarifique conceptos clave como, por ejemplo, qué se entiende por riesgo. El reglamento debe incorporar indicadores de resultado en todas las dimensiones contempladas en el área de medio ambiente y las metodologías precisas para que la información facilitada por las empresas sea homogénea y, por tanto, comparable. Y es obligado también fijar un régimen de sanciones para el caso de incumplimiento de las obligaciones de información establecidas en la ley por parte de las empresas.

“Si el Gobierno quiere tener en el tejido empresarial un aliado para sus objetivos de Transición Ecológica y de alcanzar el objetivo del 1,5 ºC es necesario pasar de la voluntariedad a la obligación, e instar a todos los sectores a presentar información detallada sobre cómo realizan la evaluación de riesgos, cómo aplican el principio de prevención y precaución, y cuales son sus planes para adecuar sus emisiones a los objetivos ambiciosos que la actual situación de Emergencia Climática requiere” ha concluido Soto.

Además, Greenpeace demanda al Gobierno que durante la presente legislatura se lleve al Congreso una propuesta de ley de Debida Diligencia que obligue a las grandes empresas españolas a identificar y evaluar el riesgo de sus actividades sobre el medioambiente y los derechos humanos, y la reparación del daño causado; en la misma línea, demanda un apoyo decidido en el seno de la Unión Europea y en la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas para la aprobación de un Tratado Vinculante sobre Empresas y Derechos Humanos como forma de velar y asegurar el respeto y la protección de los derechos humanos frente a los impactos negativos de la actividad de las empresas.

La Ley 11/2018 en materia de Información No Financiera y Diversidad, obliga a las grandes empresas a informar sobre aspectos no financieros, concretando los contenidos a reportar en los ámbitos de medioambiente, trabajadores, Derechos Humanos, corrupción, sociedad, proveedores, consumidores e información fiscal. En el ámbito medioambiental se exige que las empresas informen específicamente sobre temas como la contaminación, el fomento de la economía circular y la prevención y gestión de residuos, el uso sostenible de los recursos, la lucha contra el cambio climático o la protección de la biodiversidad.
Las 23 empresas “Marca España” analizadas son: Repsol, Cepsa, Naturgy, Endesa (ENEL), Iberdrola, ACS, FCC, Ferrovial, Santander, BBVA, CaixaBank, Mapfre, Iberia (IAG), Air Europa, Inditex, Mango, Cortefiel (Tendam), Mercadona, El Corte Inglés, Eroski, Casa Tarradellas, Campofrío (SIGMA) y El Pozo (Grupo Fuertes).
El análisis de los datos que aparecen en el informe ha sido elaborado por un equipo de personas expertas del Observatorio de la Sostenibilidad por encargo y bajo la coordinación de Greenpeace España.
Fin del comunicado

Miguel Ángel Soto | Greenpeace

 

La emergencia climática debe ir acompañada de una reducción de emisiones más ambiciosa

Hoy, 21 de enero, el Congreso ha aprobado la declaración de Emergencia Climática, ya prevista desde septiembre de 2019. Amigos de la Tierra celebra la noticia, aunque hace hincapié en la necesidad de que vaya acompañada de medidas efectivas que estén a la altura de la crisis climática.

Esta mañana, el Consejo de Ministros ha dado luz verde a la declaración de emergencia climática en el Estado español. Un paso indispensable tras la declaración de intenciones del Gobierno en materia ambiental y más en concreto sobre la transición ecológica. La organización ecologista señala que esta aprobación requiere de un fuerte compromiso por parte del gobierno para poner en marcha de forma urgente las políticas necesarias que hagan frente al aumento de temperatura.

En los próximos meses, el Gobierno deberá demostrar su compromiso con la aprobación de un “Paquete de energía” ambicioso, compuesto principalmente por la Ley de Cambio climático y Transición Energética, El Plan Nacional Integrado de Energía Clima (PNIEC),  así como la Estrategia de Descarbonización para 2050 entre otros. En los mismos deberá reflejar un objetivo de reducción de emisiones mayor al actual para 2030, en línea con la ciencia y con la reducción del 55% planteada por el Parlamento Europeo, así como reflejar las acciones para alcanzarlo. Amigos de la Tierra reitera que está será la única vía posible para lograr la transición ecológica.

La declaración de Emergencia Climática ya fue adoptada por el Parlamento Europeo el pasado mes de noviembre, al igual que numerosos municipios como Sevilla, Barcelona o Madrid. Ahora es el momento de elevar esta emergencia a todo el Estado español, reconociendo públicamente la grave situación en la que se encuentra el planeta, los seres vivos y ecosistemas, tal y como evidencia la comunidad científica a través de informes sobre el estado de la biodiversidad del  IPBES y sobre el calentamiento global de 1,5º del IPCC.

Esta declaración debe entenderse como un primer paso que deberá  sustanciarse de forma real y efectiva, y que debe estar en línea con las indicaciones de la ciencia y limitar así el aumento de temperatura global a 1,5ºC. Para este fin es indispensable el compromiso de todos los sectores y plantear medidas transversales que nos sitúen en la senda de la descarbonización.

Por este motivo, desde Amigos de la Tierra exigen que la declaración de Emergencia Climática se acompañe de una hoja de ruta con objetivos más ambiciosos que los actuales y medidas adecuadas que estén a la altura del problema. Estos compromisos deben ser vinculantes y estar acompañados de recursos económicos que los hagan factibles. En un contexto en el que las emisiones no paran de subir año tras año, reducirlas y poner en marcha, por tanto, medidas de adaptación y mitigación son las únicas maneras de proteger el futuro del planeta, de las personas y de los ecosistemas.

Teresa Rodríguez Pierrard | Amigos de la Tierra

Abrazar la Sostenibilidad y el Medioambiente impactará de forma positiva en el futuro de las personas, empresas y gobiernos

Con motivo de la COP25 que se celebra en Madrid, Ecoactiva le ha preguntado a Fernando Carruesco, experto en Marketing y Estrategia

Fernando Carruesco considera que: “…la Cumbre de Madrid es un acto más. Pero esto no es necesariamente malo. La diplomacia, las palabras y los símbolos construyen la cultura y los valores que generan cambio social (…) España tiene una oportunidad histórica, económica y comunicativa para ser un referente en sostenibilidad a nivel mundial (…) Y sobre el tema que nos ocupa opina que: “…el político debe estar abierto a informarse, porque nunca ha tenido tantas fuentes y canales de información. Para Carruesco, quienes niegan el cambio climático: “Somos animales sociales. Necesitamos pertenecer a grupos y esos grupos refuerzan nuestra identidad. También tiene claro que diría en la tribuna de conferencias: “…explicaría de forma detallada la transformación que podría vivir España (como ejemplo de cualquier otro país) abrazando la sostenibilidad y la causa medioambiental, con el impacto positivo que tendría para ciudadanos, empresas y gobierno.

 1.- Está claro que el cambio climático es una realidad. Pienso que hasta ahora todo lo que se ha hecho, está más cercano de lo mediático que la verdadera implicación de los gobiernos y de la sociedad. Considera que la cumbre de Madrid ¿Es un acto más?

Yo lo veo de una forma muy práctica. Parto de que ningún actor implicado en solucionar el problema va a mover ni un dedo si no beneficia a sus intereses particulares. Las empresas no van a perder dinero, los políticos no van a perder votos, los gobiernos no van a reducir su capacidad productiva o económica, y los ciudadanos no van a vivir peor o modificar su estilo de vida voluntariamente a cambio de nada. Desde el punto de vista estratégico, por tanto, la aproximación no sólo ha de ser multilateral, sino que debemos preguntarnos cómo podemos alinear todos esos intereses individuales para beneficiar a la comunidad.

El ciudadano aquí juega un papel fundamental porque es el motor del cambio social, es el actor que tira del resto: si interioriza el problema y actualiza sus valores para incluir la sostenibilidad como un pilar en su vida consumirá de forma distinta. Si consume de forma distinta exigirá distintas formas de producir, productos diferentes. Y todo lo que no se adapte a esos valores será rechazado. Las empresas y los gobiernos deberán adaptar los mecanismos institucionales: unos para seguir teniendo demanda y otros para seguir recibiendo votos y mantenerse en el poder.

Lo curioso, desde el punto de vista sociológico, es que este cambio no sólo se produce en esa dirección. Los actores de poder (gobiernos, sindicatos, empresas, ONG, etc.) pueden favorecer la sensibilización y acelerar el proceso. Pueden aprobar regulaciones que limiten las acciones contaminantes, por ejemplo. O generar estímulos a un determinado tipo de acciones o productos. O cerrar acuerdos internacionales para afrontar juntos la solución.

Me parece importante este rodeo para responder a la pregunta. Porque, efectivamente, hay más “palabrería” que hechos concretos. Y, efectivamente, la Cumbre de Madrid es un acto más. Pero esto no es necesariamente malo. La diplomacia, las palabras y los símbolos construyen la cultura y los valores que generan cambio social.

El problema es que todo este cambio no es inmediato ni fácil. Por eso desde una perspectiva cortoplacista nos da la sensación de que no se logra nada. Pero si miramos con perspectiva tenemos a unos *stakeholders más implicados que nunca con la sostenibilidad. Aunque sólo sea de palabra, es la primera vez en la historia que el discurso está en la agenda como una prioridad. Y este paso es inevitable para que se ponga en marcha la cadena. La pregunta es, ¿llegaremos a tiempo?

2.-Estamos en España, gran oportunidad ¿qué tendría que hacer/proponer nuestro gobierno en la conferencia?

Antes decíamos que ningún actor tomará medidas para salvar el planeta si no le benefician individualmente. El caso de España es paradigmático para explicar esto. España tiene una oportunidad histórica, económica y comunicativa para ser un referente en sostenibilidad a nivel mundial.

Desde la perspectiva del marketing y la comunicación, y simplificando mucho: España es un país de servicios, especialmente enfocado al turismo. Los turistas vienen aquí atraídos por nuestra cultura, nuestra gastronomía, nuestros paisajes… Apostar por la sostenibilidad no sólo es mantener las razones por las que vienen los turistas, sino darles más para venir. Implica potenciar los atributos de tu marca y añadir nuevos, lo que equivale a diferenciarte de posibles competidores, mejorar el producto y, por tanto, poder “venderlo” más caro. Y todo esto en un contexto donde el consumidor compra cada vez más basándose en los valores que transmite la marca. El caso de Costa Rica nos puede servir de referencia: cómo un país se ha posicionado en la sostenibilidad para atraer un turismo de mucha calidad. En el camino ha generado toda una nueva industria y asegurado la preservación de los recursos por los que esos turistas van al país. Es una estrategia genial.

España tenía una oportunidad histórica en esta cumbre para anunciar una batería de medidas concretas y urgentes para ponerse a la cabeza mundial en materia de sostenibilidad por parte de una potencia internacional. Pero para eso hay que tener un gobierno estable y líderes con visión a largo plazo y capacidad estratégica. Aún están a tiempo.

3.-Quitando los tecnicismos mediáticos. Cree Usted que los políticos que son “quienes deben legislar” ¿Están bien informados?

Aquí defiendo el papel del lobby, entendido como un canal de comunicación legítimo y transparente entre los actores que toman decisiones y los afectados por esas decisiones. No exijo al político que sepa de todo. Es más, me preocuparía ver a alguno que presumiera de ello.

Lo que debe hacer el político es escuchar a las partes implicadas y tomar la decisión que considera mejor para los intereses de sus ciudadanos. La habilidad clave no es poseer el conocimiento sino la capacidad crítica para integrarlo, formarse una opinión y, sobre todo, tomar una decisión.

Desde este punto de vista hoy más que nunca el político debe estar abierto a informarse, porque nunca ha tenido tantas fuentes y canales de información. No podemos generalizar sobre si están bien informados o no porque hay de todo. Lo que podemos decir, sin duda, es que el que no se informa es porque no quiere. O porque no puede.

4.- Sin señalar nombres, las grandes corporaciones empresariales ¿Tienen algo que ver, hacer o decir en este asunto? 

Sin duda. Lo que contábamos sobre España se puede aplicar a cualquier compañía. Más allá de que no se puede fabricar o vender nada a un planeta que no existe, es que comunicativa y reputacionalmente tienen una oportunidad única para diferenciarse y potenciar su marca.

5.- Si usted fuese ponente en la conferencia que tendrá lugar en Madrid del 2 al 13 de diciembre ¿Qué propondría?

Creo que lo que sobran en la conferencia son propuestas. Y quizá falten casos de éxito, tangibles, sobre cómo la sostenibilidad podría beneficiar a cada actor implicado. Por eso explicaría de forma detallada la transformación que podría vivir España (como ejemplo de cualquier otro país) abrazando la sostenibilidad y la causa medioambiental, con el impacto positivo que tendría para ciudadanos, empresas y gobierno.

6.- ¿Por qué sigue habiendo gente que niega el cambio climático? Con un enfoque más psicológico.

La negación del cambio climático no es un trastorno psicológico ni un síntoma de locura ni nada por el estilo. Es más bien la constatación de que a nuestro cerebro le cuesta asimilar un fenómeno de tanta envergadura.

Nuestro cerebro odia el cambio y la incertidumbre. Pensemos que, a lo largo de millones de años la incertidumbre implicaba peligro y, por tanto, alerta. Así que nuestro cerebro se acostumbró a ser feliz con la situación controlada, cuando sabe qué va suceder a continuación. Todo lo contrario a las impredecibles, y seguro desagradables, consecuencias del cambio climático.

Por la misma razón nuestro cerebro es poco eficaz a la hora de anticipar el futuro, mientras que es experto en lidiar con el presente. El futuro es una abstracción que le cuesta asimilar. Y el cambio climático, por mucho que hoy estemos viendo las primeras consecuencias, vive de un discurso de lo que pasará si no hacemos nada.

Unido a estos dos elementas está la magnitud del fenómeno, que provoca que una acción individual tenga muy poco impacto perceptible por parte del ciudadano, lo que acaba causando una sensación de indefensión, de “para qué hacer algo si no sirve para nada”.

Todo esto sucede en un contexto de desafección hacia los líderes, de desconfianza hacia las instituciones que deberían resolver el problema.

La negación del fenómeno no deja de ser una reacción de defensa del cerebro, una manera de resolver ese conflicto de creencias y valores, ese elemento que ha desestabilizado la paz que tanto añora nuestra mente. Es infalible: si no existe el problema, vuelve la paz.

Si esa negación es compartida se refuerza. Somos animales sociales. Necesitamos pertenecer a grupos y esos grupos refuerzan nuestra identidad. Por tanto, la visibilidad que tienen este tipo de movimientos negacionistas solo atraen a más personas que quieren resolver ese conflicto mental y que compran el discurso fácil de la invención.

7.-Desde el punto de vista sociológico, figuras como la de Greta Thunberg ¿ayudan o perjudican a la lucha para salvar el planeta?

Figuras como las de Greta son importantes ya que logran movilizar a millones de personas, entre ellos muchos jóvenes, alrededor del mundo. De esta manera, ha logrado impulsar un movimiento social global, difundiendo su respectivo mensaje y posicionándolo en la agenda mediática y política.

El peligro al que se enfrenta este movimiento es a que por la propia dinámica se comience a extremar el discurso, basándose en “nosotros” que buscamos la solución al cambio climático y “ellos” que se dedican a destruirlo, sin dar una opción de consenso y mejora conjunta desde ambas posiciones. De esta forma, se suele caer en contradicciones, confiando demasiado en los gestos simbólicos y menos en el resultado de ellos. Esto termina aumentando el apoyo de “ellos” y menos el del “nosotros”.

Aunque haya posibilidad de caer en discursos extremistas, figuras como la de Greta que modifican el esquema y promueven un cambio social, siempre son bienvenidas. De esta manera, ella ha logrado que sus ideas tengan un impacto, sensibilicen a la población y se compartan.

8.-¿Cómo podemos concienciar a la gente de nuestro alrededor eficazmente? ¿Funciona el mensaje de urgencia?

Para lograr un impacto positivo en la sociedad es necesario enfocar la comunicación en tres pilares: claridad, coherencia y consistencia.

Claridad: La comunicación de los negacionistas del cambio climático está muy enfocada en elaborar un discurso sencillo y que sea fácil de comprender. En este sentido, es mejor basar los mensajes clave en hechos que formen parte de la vida cotidiana y no caer en el desarrollo de conceptos abstractos o científicos como la atmósfera y el nivel del mar. El desafío está en encontrar el balance perfecto para explicar las consecuencias del cambio climático.

Coherencia: Hace referencia a la definición del discurso y cómo se difunde. En este sentido, la narrativa es muy importante pero también es necesario enfocarse en el **storytelling y los argumentos dentro de la comunicación a desarrollar. Por ello, el tono debe ser clave para no generar excesiva emergencia y caer en la disonancia y la indefensión. En cuanto a las medidas cotidianas que pueden llevar a cabo los ciudadanos para ayudar a contrarrestar el cambio climático es fundamental evitar frases como “consume menos de este alimento” o “utiliza menos este medio de transporte” porque suelen generar rechazo. La construcción de los valores y emociones debe estar centrada en el gran impacto que tienen las acciones individuales, desmontando de forma constructiva cada barrera del cerebro para lograr asimilar el contexto de forma paulatina.

Consistencia: Tener en cuenta este concepto ayudará a mantener los esfuerzos durante una mayor cantidad de tiempo. Cuanto más repetido sea el mensaje, más fácil será asimilarlo y mayor impacto tendrá en el cerebro.

* Partes interesadas referidas a personas u organizaciones afectadas por las actividades y las decisiones de una empresa, por ejemplo.

** El arte de contar una historia usando lenguaje sensorial presentado de tal forma, que trasmite a los oyentes la capacidad de interiorizar, comprender y crear significado personal de ello.

La última PAC antes del desierto

(Artículos opinión de Damiel Torres Fernandez. Técnico de la Fundación Global Nature)

Si la situación que vivimos en el contexto de la PAC fuera un chiste, y les aseguro que no lo es, podríamos recitar lo siguiente: “Se abre el telón y vemos una región con un déficit hídrico en aumento, elevadas tasas de erosión, incapacidad del suelo para retener el agua, problemas de polinización y una política agraria “en obras”. Se cierra el telón, ¿cómo se llama la película?” La respuesta bien podría ser: “La última PAC antes del desierto”.

Pero hablemos, con seriedad, del contexto. En España, la temperatura máxima media aumentará en el S. XXI entre 2,1 y 5,8º C y la temperatura mínima media lo hará de 1,6 a 4,3º C. Las olas de calor se alargarán y las tendencias en precipitaciones reducirán su frecuencia y aumentarán su intensidad. Esto se traducirá en un mayor estrés hídrico, pérdida de suelo fértil y, en definitiva, un menor rendimiento agrícola. Las tasas de erosión en cultivos herbáceos se sitúan por encima de las 10 toneladas por hectárea en gran parte del sur de Europa. En cultivos permanentes las pérdidas de suelo suelen superar las 40 toneladas por hectárea en suelo desnudo, llegando incluso a las 200 en terrenos con mayor pendiente. El consumo de fertilizantes minerales se encuentra al alza, y varios países presentan una tendencia al aumento en el uso de pesticidas: 5,2% en el caso de España, 17,4% en Francia y 26,5% en el caso de Austria. En resumen, si consideramos el coste del suelo que perdemos con tasas de erosión de 40 toneladas por hectárea, el resultado es pérdidas de 2.600 € por hectárea y año, inasumible para un agricultor.

Y este desierto avanza como el enemigo común número uno, aunque no lo identifiquemos como tal de forma conjunta. Y lo seguirá haciendo si no reducimos: la superficie de suelo que se encuentra desnudo cada año; el abuso en fertilización mineral, con el que reducimos el contenido en carbono y materia orgánica de nuestros suelos, lo que afecta a la cantidad de agua que pueden infiltrar, retener y ofrecer al cultivo cuando más lo necesita; y el uso de pesticidas, con el que se desploman las tasas de polinización y de control biológico de las plagas que afectan a nuestros cultivos. En definitiva, todos estos indicadores nos muestran que tendremos menor resiliencia y rentabilidad de las explotaciones agrarias, menor seguridad alimentaria y empobrecimiento de nuestro patrimonio natural.

Ante estos datos tan ilustrativos, nos preguntamos ¿es tan difícil entender que cuando se habla de la pérdida de biodiversidad, entendida como cantidad y diversidad de organismos presentes en un ecosistema, también se considera la antropo-biodiversidad, entendida como la cantidad y diversidad de seres humanos que lo habitan? Agricultores, ganaderos, sindicatos, industria, ecologistas y profesionales de la administración, ¿qué va a hacer esta desertificación con todos vosotros?

Es el momento de enfrentarnos a nuestra Política Agrícola Común (PAC) y decirle, ¿qué vamos a hacer con una condicionalidad reforzada si finalmente no contempla la rotación de cultivos como escudo ante la degradación, o evitar suelo desnudo en los periodos más sensibles, o si el uso de herramientas para gestión de nutrientes es voluntario? ¿Cómo forjamos unos eco-esquemas potentes a nivel nacional con menos del 30% del presupuesto en el primer pilar? ¿Cómo pretendemos vencer si los fondos para nuestras flechas más precisas, las medidas agroambientales, se ven reducidos de una manera tan drástica? ¿Es que hemos dado ya la batalla por perdida?

Fundación Global Nature sigue en la lucha y esta pasada semana ha estado ante las puertas del Parlamento Europeo, con agricultores, ganaderos, diferentes entidades y la ciudadanía, en general, de Europa. El objetivo es trasladar esta situación al Parlamento. Porque es una lástima que el agricultor sienta amenazada su producción por las medidas medioambientales, sin darse cuenta de que también pueden ser su aliado. Es también un paso atrás que un determinado grupo ecologista no entienda que las medidas a implementar en una explotación han de tener también en cuenta los rendimientos del cultivo.

Existen soluciones que empiezan por mirar al suelo

Las soluciones existen y, en parte, pasan por entender que el elemento clave es el suelo: como fuente de vida, riqueza y patrimonio natural. Las características de este suelo para constituir nuestra mejor arma han de ser: fertilidad, (química, física y biológica), alto contenido en carbono y materia orgánica, alta capacidad de infiltración y retención de agua, abundancia y profundidad. En esta misma línea, debemos consensuar que en la región meridional (una de las más castigadas por el cambio climático a nivel mundial) estas características sólo se cumplirán a través de medidas como la rotación de cultivos a nivel de parcela y la diversificación de cultivos a nivel de explotación, la implementación de cubiertas vegetales, un aumento de las enmiendas orgánicas y la máxima imperante de mantener el suelo cubierto el mayor periodo de tiempo posible.

Cabe añadir que disponemos de herramientas y metodologías testadas a pie de campo que permiten poner cara a todos estos retos climáticos en cada cuadrícula de 25×25 km del territorio europeo. Asimismo, pueden bajar a nivel de explotación agraria en cada una de esas cuadrículas, atender sus especificidades y desarrollar un plan de acción de adaptación a este cambio climático, como los desarrollados, por ejemplo, por Fundación Global Nature en el proyecto Agriadapt. ¿Por qué no se ha empezado ya a desarrollar un mapa de riesgos por regiones que nos ayude tanto a la adaptación de las explotaciones como a la toma de decisiones informadas en políticas como la PAC? Existen los medios para hacerlo, por lo que la respuesta sólo apunta a la ausencia de fondos o de voluntad, aunque no olvidemos que lo segundo controla lo primero.

Campo con restos de siembra

En este momento, los Estados Miembros en el Consejo de Agricultura y el Parlamento Europeo están considerando reducir o flexibilizar los objetivos medioambientales y climáticos de la condicionalidad reforzada de la PAC post-2020, concretamente los de protección del suelo, rotaciones e infraestructuras ecológicas, con el grave perjuicio que ello supondría para la sostenibilidad de la agricultura española en escenarios de cambio climático. Además, el Comité de Agricultura y Desarrollo Rural y el Comité de Medio Ambiente del propio Parlamento Europeo tienen serios problemas para ponerse de acuerdo en el rumbo a seguir. Sin embargo, no hay razón para la desesperanza. Lo que define un escenario son los conflictos que surgen entre los diferentes actores, y una vez estamos definidos, es un buen momento para que nuestra definición les ponga remedio. Para ello, es de vital importancia que ningún actor desaparezca de la escena, pues el buen resultado de la obra depende de la aportación de todos y cada uno de ellos. Nadie querría asistir a una obra de teatro donde los roles no estuviesen bien distribuidos. Un momento, ¿roles? Tal vez quise decir de nuevo fondos…

Queremos ver un acto final en el que se plante cara a la desertificación, que hemos de identificar como enemigo común número uno. ¡Hagámosle frente con una nueva PAC que le frene, hagámosle frente con una nueva PAC que no sea la última antes del desierto!