Se ha encontrado una pardela balear anillada hace 30 años, estableciendo un nuevo récord de longevidad

Se ha encontrado una pardela balear con una anilla fechada en 1985, decisiva para precisar su edad y salud.

La pardela contaba el pasado mes de junio con un saludable pollo, que a principios de julio abandonará la colonia para dirigirse hacia el Atlántico.

Este año en el mes de marzo, en la Colonia de Sa Cella (Mallorca) se capturaba una pardela balear anillada como pollo el 16 de junio de 1986 por el Grup Balear d’Ornitologia (GOB). 

En el año 2001, la pardela estaba incubando en la misma zona de la cueva, pero en un nido algo más alejado del ocupado este año. Han transcurrido 29 años y 10 meses.  También fue recapturada en el año 2003, pero no se pudo constatar si estaba ocupando algún nido.

Sa Cella es una gran cueva ubicada en el pie de un acantilado de 248 metros de altura, en el suroeste de Mallorca. La boca de la entrada de la cueva se encuentra a nivel del mar, y su forma recuerda una gran ceja, (“cella” en catalán). La pardela balear nidifica en el interior de la cueva.

La mayoría de los nidos están lejos de la entrada, en zonas de la cueva donde no llega la luz. Sa Cella es inaccesible a los depredadores, y es un lugar muy seguro para las pardelas. Aún así, los estudios demográficos basados en datos de esta colonia indican que se da una alta mortalidad adulta, por lo que la población decrece un 14% cada año.

 

Un GPS proporcionará datos sobre su vida en alta mar

La longeva pardela fue seleccionada este año para llevar un GPS en el dorso durante unos pocos días, coincidiendo con el periodo de incubación (marzo-abril), cuando machos y hembras se alternan en la tarea de incubar su único huevo. El objetivo de este estudio es determinar las zonas de alimentación y su posible interacción con distintas flotas de pesca.

Tras muchos años visitando Sa Cella, los ornitólogos encargados del seguimiento empiezan a notar cómo van desapareciendo aves reproductoras. Ya no quedan muchas aves con experiencia y tan longevas.

 

Amenazas inmediatas y futuras

Un reciente estudio publicado en la revista científica “Journal of Applied Ecology” (Genovart et al. 2016) concluye  que la actual tasa de mortalidad “no natural” de la pardela balear es insostenible. Cada año la población de pardela balear se reduce aproximadamente en un 14%, y si esta tasa de declive no se corrige, la especie podría desaparecer en cerca de 60 años. Las capturas accidentales en artes de pesca son la principal causa de la baja supervivencia adulta y juvenil, según indica el anterior estudio.

La pardela balear es la única especie nativa de Europa que se encuentra en la categoría de amenaza de “En Peligro Crítico” (CR), de acuerdo a los criterios de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Con ello, pasa a ser el ave más amenazada de Europa, un dudoso privilegio para España y, más concretamente, para las islas Baleares, su único enclave de reproducción.

 

¿Cuánto puede vivir una pardela balear?

Las aves marinas son muy longevas. El record de longevidad de un ave es de una hembra de albatros de Laysan, anillada hace 60 años, pero probablemente su edad real sea como mínimo de 65 años. El record de longevidad para una pardela lo tiene una pardela pichoneta de más de 50 años.

En las Baleares se tiene constancia de que las pardelas son aves longevas, con varias recapturas de más de 10 años. El record de longevidad para una pardela cenicienta es de 26 años (Rodríguez & McMinn 2000), pero no  se tenía hasta la fecha un record similar de longevidad para la pardela balear.

 

Yolanda – Ecoactiva

Fuente: SeoBirdLife